Las joyas que usamos pueden mejorar enormemente nuestro aspecto
siempre que sepamos elegirlas correctamente, de lo contrario hasta el
vestido más lindo puede ser arruinado.
Hay una variedad enorme de estilos de joyas que podemos utilizar según
el clima, las ocasiones y el estado de ánimo.
En los climas cálidos solemos vestirnos de manera ligera y con colores
claros y alegres. Para compensar estos tonos lo ideal son las joyas de
plata o perlas. Eso sí debemos evitar usar demasiadas joyas pues de
esta manera sólo nos sentiremos incómodas y proyectaremos una imagen
poco natural. Basta con utilizar unas cuantas que sean delicadas.
Para los nublados días de invierno lo más recomendable es utilizar
ropa de colores vibrantes como el naranja, el turquesa y el verde.
Para combinar estas prendas nada mejor que las joyas de oro.
Para los paseos de mañana debemos llevar algo sencillo alguna delicada
cadenita y aretes no muy recargados.
Para la tarde y la noche podemos utilizar joyas más sofisticadas, que
combinen con nuestra ropa pero que no sean demasiado pesadas. Todo lo
que sean piedras brillantes deberán llevarse sólo de noche y sobre
colores enteros.
Para los rojos, violetas y marrones el dorado es la combinación ideal
mientras que la plata combina de maravillas con el melocotón, el rosa
y los azules. Para los colores neutros como el blanco y el negro
podemos elegir cualquiera de las dos opciones.