Comparto estas palabras de don Gerardo Fumero y el poema de José Luis
Amador, básicamente me las robé (espero me disculpe) pero son muy oportunas
en un día como hoy.
---------- Mensaje reenviado ----------
De: Fumero Paniagua Gerardo
Fecha: 8 de febrero de 2010 14:51
Asunto: RE: fELICITACIONES COMPAÑEROS DEL PAC
Para:
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El clientelismo –que con tanto denuedo y energía combate Ottón- es
precisamente lo que hace que por cualquier miseria (10.000 colones contó un
muchacho de los Guido de Desamparados el sábado por la noche en Repretel),
se compren sus conciencias y los saque de nuevo a flote.
Cobran hoy vigor, como el Ave Fénix, después de la mayor contienda pacífica
de este pueblo: la hermosa lucha contra el TLC.
Hoy 8 de febrero del 2010, como el 8 de octubre del 2007 amaneció lloviendo,
la Patria lloraba, como dice un compañero muy apreciado también: Lic. José
Luís Amador del ICE. Les comparto ese hermoso poema:
*La lluvia y el referéndum*
Fue un 7 de octubre
El día siguiente del referéndum amaneció oscuro y de lluvia
Y desde entonces no ha parado de llover.
Llueve y llueve sobre la patria,
llueve y llueve sobre la lluvia,
llueve y llueve sobre la rabia.
Desde ese día amargo llueve y llueve
y los montes se cubren de una neblina larga.
Los lomos mansos de nuestras montañas
se niegan a soportar esta lluvia dolorosa,
esta inundación malsana.
Sobre los huesos maltrechos de nuestros antepasados, llueve y llueve.
Llueve sobre la osamenta obstinada de Juan Rafael Mora
y el agua va descubriendo calaveras que asoman
con la mirada todavía fija en nuestra cara.
¡Llueve! Y la vergüenza va empapando la tierra.
Va socavando los pilares más profundos.
Sobre el silencio llueve
y llueve sobre el vértice del alma
Llueve y llueve sobre nuestra democracia
y los niños arrastrados por las riadas,
y los pueblos negados y anegados
y la tierra con las venas desbordadas.
Y me pregunto,
¿Qué van a decir ahora los maestros cuando hablen de democracia?
¿Qué podrán decir a los jóvenes en su clase de cívica?
¿Les hablarán de torcer brazos
y de meter miedo a los pobres en las fábricas?
¿Les instruirán acerca del triste oficio de convertir la miseria en votos
y los votos en miseria…?
¿Les confesarán la historia del águila que controla periódicos
y escupe sobre los caracoles?
¿Cómo van nuestros embajadores por el mundo a levantar la cara
cuando alguien les pregunte si Costa Rica es una “democracia centenaria”?
O tendrán que decir “sí, con excepción de ese día siete de octubre,
en que el agua del engaño socavó los cimientos de la patria”.
Es un dolor lluvioso de aguaceros
y esta lluvia cuesta arriba no se acaba.
Desde aquel siete de octubre como un pozo,
una sombra se ha apoderado de la patria.
Desde aquel siete de octubre,
la fría oscuridad de la manipulación,
la oscuridad de la antidemocracia,
la nauseabunda oscuridad del engaño.
¿Cómo no sentir este aguacero…?
El dolor de los pobres sin techo,
el dolor de los que amanecimos con el barro
en el alma y humillados.
Desde entonces llueve y llueve.
Llueve y llueve sobre la patria,
sobre la lluvia, sobre la rabia.
G Fumero P